martes, agosto 23, 2005

That lady you're pleasin... (5)

-“No le creía tan gilipollas”

John no sonrió. Había aprendido a conocer a la gente por sus reacciones y esa podía ser una respuesta peligrosa, del tipo que dejaba ver un tenue matiz de fanatismo, más que suficiente como para apretar el gatillo de un arma. Se pidió calma a si mismo: ya no podía permitirse el lujo de darse por ofendido, hubiera sido infantil; después de todo había escuchado ese insulto referido a su persona en numerosas ocasiones: La mayoría de boca de los campistas que encontraba cada día a las puertas de su casa. Era una persona pública, un presentador; controlar la situación formaba parte de su trabajo- “¿Por qué no me sigue hablando del tal Santa Violeta?”

-“Como le decía: en la cárcel no sabían nada de él. No tenía familia, nunca nadie iba a visitarlo ; no existía ningún expediente, ningún archivo en el que figurara su nombre. Tan sólo conocían la razón que lo había llevado allí: Dos años atrás había aparecido en el pueblo como un jornalero, había trabajado duramente para ganarse la confianza de suss vecinos y sorprendentemente la había conseguido a pesar de tratarse de un forastero. Llevaba seis meses allí sin causar problemas y un domingo, sin previo aviso, atrancó las puertas de la iglesia durante la misa y prendió fuego al recinto. En el incendio murieron la totalidad de los feligreses, una parte considerable de la población local. Entre las victimas se encontraban las únicas personas que probablemente llegaron a saber algo de él”

-“¿Cree realmente eso?”
-“¿A qué se refiere?”
-“Si esa gente hubiera sabido ‘algo’ de él, ¿cree que se habrían dejado sorprender en la iglesia?”
La mujer se detuvo a considerarlo brevemente- “No lo sé, es posible”
-“Continue”

-“Crowley se entrevistó con el recluso y le practicó una serie de pruebas médicas de naturaleza siquiátrica, acudió con los resultados al alcaide de la penitenciaria y exigió su liberación inmediata debido al estado mental en que este se encontraba. No me pregunte cómo, quizá a base de chantajes, pero una semana más tarde Don Miguel Santa caminaba libre y bajo la tutela médica de Crowley”

-“Ya tenían a la persona que traería el Armaggedon ¿no?” –El presentador se esforzaba por no mostrar demasiado entusiasmo en la narración- “¿y ahora qué?”

-“Nuestros tres hombres: Alister Crowley, Jesús Medina y el recién integrado Miguel Santa, comenzaron los preparativos del ritual que abriría las puertas del infierno, desencadenando las fuerzas del mal sobre la tierra. Según el estudio de los símbolos que fueron revelados a Medina en su visión, cada ciertos años los astros se alineaban de forma única, propiciando la comunicación entre ambos mundos. El pirómano era la llave para acceder al otro lado, el canal por el que fluía la energía. Tan solo hacía falta una cantidad considerable de poder psíquico y el sacrificio voluntario de una sola alma, eso anularía el efecto de la muerte de Jesucristo sobre la Tierra.

“Se reunieron en Boleskine: con el resto de discípulos podrían reunir el poder necesario; engañaron a Raoul Loveday, uno de sus alumnos más aventajados de Crowley con la promesa de una nueva vida esperando tras la muerte y le hicieron ingerir una dosis letal de arsénico. Ya tenían el sacrificio que necesitaban”

-“¿Y bien? ¿Qué ocurrió?”

-“Como dije en un principio la historia es un tanto confusa en algunos fragmentos, en otros simplemente existen lagunas. Si le sirve de consuelo algo debió salir mal entonces, no llegó a consumarse el ritual. En cualquier caso la muerte de Loveday atrajo la atención de las autoridades y Crowley desapareció del mapa. No fue hasta años más tarde que se supo que había huido a Alemania donde murió más tarde a causa de una afección cardiaca”

-“¿Y el resto?”

-“¿Se refiere a Santa y a Medina? Se aliaron con un tercer sujeto que no viene al caso mencionar y dedicaron su vida a buscar a Crowley, tenían la esperanza de celebrar de nuevo el ritual y necesitaban a Crowley para ello. Para localizarle se sirvieron de los contactos que este había hecho durante sus viajes y establecieron una red internacional de agentes, una especie de organización encubierta... una sociedad secreta, para ser más exactos” -La mujer miró al presentador y sonrió.

-“La Hermandad de la Serpiente...”

-“Muy bien Johnny, creo que ya no le faltan muchas piezas”
-“Sigo sin entender quién es usted y por qué La Hermandad de la Serpiente la ha enviado aquí.”
-“Su problema es que no sabe escuchar, en ningún momento he dicho que esté aquí por La Hermandad”
-“Dijo que era una mensajera”
-“Me envía una sociedad religiosa, es todo lo voy a decirle. No necesita saber más”

Quizá fuera así, pero por muchos retazos de historia que el presentador hubiera conseguido reunir aun quedaba pendiente un personaje de importancia básica para el presentador: él mismo. Dónde encajaba un presentador de televisión llamado John Burrows en un complot paranormal para acabar con el mundo. No tuvo tiempo de ensimismarse en sus especulaciones, la molesta luz rojiza sobre la puerta parpadeó fugazmente atrayendo su atención: los anuncios habían terminado, unos segundos para volver al plató y a la rutina de su trabajo. El presentador intentó levantarse pero quedó en un amago era obvio que aquella mujer no iba a ponérselo tan fácil. Un plan tomó forma en su mente.


La mujer ocupaba el tocador, sentada de espaldas a la puerta era imposible que hubiera visto encenderse el piloto, no sabía que su tiempo había acabado; habían entrado en la cuenta atrás y ella no lo sabía. Eso podría significar una pequeña ventaja. Pronto alguien se preguntaria donde estaba Johnny y acudiría a los camerinos en su busca, sólo tenía que conseguir distraerla unos segundos- “Ha dicho que La Hermandad fue fundada por tres personas”

- “Así es, por Jesús Medina, Miguel Santa y un tercer hombre”
-“¿De quien se trata?“
-“No deberá decirselo Johnny, podría poner en peligro toda mi credibilidad”

-“Arriésguese Violeta, dígame: ¿quién fue el tercer hombre?”

lunes, agosto 22, 2005

Just for the soul... (4)

El hielo flotaba a la deriva: un iceberg en un mar de Jack Daniels, así era Violeta, un glaciar de poderosa belleza impotente ante el deshielo. Su tiempo se acababa; pronto se diluiría en el duro alcohol; pronto no quedaría ni rastro de su fría cobertura.


-“Espero que consiga encontrar un sentido a toda esta historia lo antes posible Violeta ¿Ve usted el piloto rojo sobre la puerta? Cuando la luz se encienda significará que estaré ‘en el aire’ en pocos segundos, si no aparezco por el plató en un tiempo razonable el director mandará a alguien a por mi y la descubrirán aquí”


-“Sé lo que está intentando John amigo mío, pero no va a conseguirlo, conozco bien la duración fijada en su programa para cada una de sus secciones, pausas publicitarias incluidas. Dispongo del tiempo suficiente para ponerle al día y de los medios necesarios para exigir su colaboración”

La mujer volvió a ocupar su asiento frente al tocador y encendió una pequeña lamparita, metió las manos en los bolsillos de su gabardina y sacó de uno de ellos una Beretta de 9 mm que puso en la mesa de manera que el presentador pudiera verla con claridad- “Puede intentar cogerla si lo desea, así comprobaremos quién de los dos es más rápido”
El presentador le lanzó una mirada desafiante: quizá no fuera muy rápido pero la pistola estaba muy próxima, no le sería difícil alargar la mano y empuñarla; entonces la situación cambiaría por completo. La mujer continuó hablando: “O quizá prefiera coger su propio arma, ya sabe”-la mujer golpeo jocosamente la superficie de la mesa- “la automática que guarda en el último cajón de este precioso tocador” -comenzó a reír- “la automática con la que ahora le estoy apuntando desde el otro bolsillo Johnny, amigo mio”. John dirigió sus ojos al insinuante bulto de la gabardina y sintió como se le encendían de pura cólera; se mordió el labio hasta que el dolor se le hizo insoportable: su única esperanza había quedado anulada, no tenía un solo as en la manga, había quedado tan indefenso como podría haber parecido a simple vista.

-“No tiene de que avergonzarse Johnny, en este país todo el mundo lleva un arma ¿cree que no se me había pasado por la cabeza que usted también pudiera tener una? Ni siquiera me costó encontrarla”

John respiró hondo e intentó tranquilizarse, dejó reposar su cuerpo en el diván- “El tiempo sigue corriendo en su contra Violeta”

-“Tiene razón. Le estaba hablando de los discípulos del señor Alister Crowley ¿no es cierto?”
-“Sí”

-“Muy bien escuche atentamente si estoy aquí hablando con usted es a causa de los acontecimientos que estos individuos pusieron en marcha hace casi un siglo: La historia original es confusa en algunos pasajes, he conseguido remontarme, no sin muchas dificultades, a un instante de principios del siglo pasado en el que Crowley entró en contacto por vez primera con el entonces profesor de historia Don Jesús Medina: Sucedió en Amecameca, Méjico, Crowley se encontraba en plena investigación recorriendo el país de punta a punta en busca de documentos históricos, ruinas o cualquier tipo de información relacionada con rituales ancestrales de las culturas maya y azteca. Estaba organizando una expedición al monte Mateca situado al sureste de la ciudad cuando Jesús Medina, el hombre que nos ocupa, se presentó ante él como guía"

Se cuenta que su colaboración fue muy fructífera: juntos llegaron a descubrir un templo oculto en la ladera más agreste del monte, donde estaban contenidos los arcanos secretos de la magia shaman. La facultad de hacer el cuerpo invisible es solo una parte minúscula del enorme saber que los brujos shamanes albergaban. ¡Imagíneselo!

Crowley continuó su viaje descendiendo por la costa sudamericana hasta Cayena en la Guyana Francesa y decidió abandonar el continente satisfecho de los conocimientos adquiridos. No zarpó sólo rumbo a la vieja Europa, gozaba de la compañía de su nuevo discípulo Medina”
“Un incomodo viaje en barco llevó a maestro y aprendiz a su nuevo destino: España, un lugar clave en nuestra historia”

“Don Jesús dijo haber tenido una visión durante su primera noche en tierra española, una visión en la que el mismísimo Bafomet le había revelado los símbolos de la llave secreta que desencadenaría el Apocalipsis en la Tierra, que sumiría el mundo definitivamente en las sombras apagando una a una las estrellas que coronaban el cielo. Dijo ver en su visión a un hombre caminando entre las llamas y que a su cabeza había acudido la imagen de un jinete sin montura recorriendo un extenso campo de espigas”
-“Muy bonito”
-“Me alegra que le divierta" -La mujer bebió un sorbo de Whiskey y una ola de calor ascendió impulsada a presión desde su corazón, coloreando los capilares que abrazaban su garganta hasta llegar a la orilla de sus labios ardientes y desnudos, el presentador la secundo en el trago obedeciendo a un impulso irresistible de saborear esos mismos labios.

-“A la mañana siguiente Medina y Crowley acudieron a una población cercana de la misma comarca. Recorrieron el pueblo durante todo el día esperando recibir algún tipo de señal mística, pero hasta que se aventuraron a explorar las proximidades del presidio no fueron conscientes de que una fuerza había estado tirando de ellos hacia un lugar muy concreto, desde el mismo momento en que sus pies habían tocado tierra.
Aun sin comprender la naturaleza de esa fuerza se dejaron arrastrar por ella al interior de la penitenciaria y pidieron al alcaide una visita con un pobre desgraciado allí confinado”

-“¿Un preso en particular?”

-“El que ocupaba la celda número 666, un pirómano del que nadie sabía nada llamado Miguel Santa” -Se hizo una pausa- “¿Se da usted cuenta de a donde nos conduce todo esto? La visión del jinete sin montura, el hombre caminando a través del fuego. El número de celda... ¡por todos los santos Johnny! ¿Es que no ve a dónde nos lleva todo esto?”

-“¿Se refiere a que aquel hombre sería el portador de las sombras que cubrirán la Tierra, el Apocalipsis y todo eso que mencionó en la visión?”
-“¡Sí!¡Maldición!”

El presentador meneó su vaso deleitándose con los agónicos esfuerzos por permanecer a flote del ya moribundo trozo de hielo, bebió y apuró hasta la última gota del aguado whiskey- “¿Qué es lo que le gustaría oir exactamente Violeta? Siempre me he considerado un tipo lo suficientemente inteligente como para no ser cristiano”

domingo, agosto 21, 2005

Three fingers of whiskey... (3)

-“Tenemos poco tiempo, será mejor que escuche atentamente cada una de las palabras que voy a decirle y, por favor, absténgase de hacer preguntas”
-“Claro señorita, al fin y al cabo es usted la que tiene el arma”


-“¡Sientese!”

La misteriosa mujer de la gabardina agitó el cañón en el aire y el presentador volvió a ocupar el confortable diván; las sombras cubrieron una vez más el rostro de la dama.
-“Puede llamarme Violeta y, no Señor Satán, no soy prostituta. Solo he venido a hablar con usted en calidad de mensajera”
Una cerilla arañó la rugosa superficie de fósforo y la oscura silueta de la mujer se adornó de fuegos artificiales. La débil llama tembló en su mejilla unos instantes, lo suficiente para que el presentador confirmase su impresión inicial: era definitivamente hermosa. La madera quemada estalló en mil pedazos al llegar al suelo, el aire se hizo más espeso y más brumoso a su alrededor, casi tangible, de nuevo el presentador se preguntó acerca de la verdad oculta tras el humo.
-“¿Quién la envía si puede saberse?”
-“¿Ha oído hablar de La Hermandad de la Serpiente?”
-“¿Es una secta o algo así?”
-“Preferiría que utilizara el término sociedad secreta, pero sí, se podría decir que es una secta” –la mujer se llevó el cigarrillo a los labios y aspiró una fuerte calada- “Supongo que conocerá usted a Alister Crowley”
-“No, lo siento”

La mujer se mostró perpleja; al instante y para su propia sorpresa se vio incapaz de reprimir una sonrisa-“No puedo creerlo ¡Qué estúpidamente cómico resulta! Usted es uno de los hombres más polémicos de los USA en estos momentos, hay manifestantes de prácticamente todas las religiones que existen en el planeta protestando día y noche frente a su puerta, cada una de sus declaraciones mantiene en vilo a la opinión pública ¡Por Dios santo!¡Su programa es emitido vía satélite a más de un centenar de países!¿Me está diciendo que no conoce al más famoso mago y ocultista de la historia? ¡¿Qué no tiene idea de quién es el padre y fundador de la iglesia satanista, Sr. Satán?!”

-“Me llamo John”

-“¿Qué?”

-“Le digo que me llamo John, John Burrows; soy actor ¿sabe? Interpreto un papel, no tengo que saber una mierda, no me pagan para ello; solo tengo que subirme al escenario con estos estúpidos cuernos y decir lo que quieran que diga. Pregunte a los jodidos guionistas, regidores, directores o al puto departamento de marketing y relaciones públicas. Yo soy el último mono en este circo. No quiera joderme Violeta o como coño se llame, ya tengo suficiente con mi trabajo, con los idiotas fanáticos acampados en mi puerta y con la zorra de mi ex-mujer"

-“Crowley nació en 1875 en Warcwickshire Gran Bretaña, Sr. Satán, se cree que murió en 1947 en algún lugar de Alemania. Fue una persona dotada de una inteligencia sobrehumana y se sintió profundamente incomprendido por sus coetáneos. Viajó por todo el mundo y experimento con la magia negra, el sexo y las drogas. Utilizó la perversión sexual como medio para alcanzar el ‘extasis espiritual’; era adicto al opio, la heroína, la cocaína, y al peyote en entre otras muchas cosas.
Crowley realizó viajes y entrevistas astrales, materializaciones de los elementales de diversas fuerzas celestiales y demoníacas, e incluso consiguió precisar el método para lograr la invisibilidad. Decía de si mismo que era el anticristo; su propia madre llegó a llamarlo ‘La Bestia’ y durante toda su vida su nombre fue utilizado para asustar a niños y no tan niños; no hubo un delito del que no fuera acusado, un pecado del que no fuera culpable.
Es libre de pensar lo que quiera pero Alister Crowley es un personaje histórico” -la mujer aspiro el humo como si le fuese la vida en ello-“Crowley construyó una especie de escuela: Boleskine, en Escocia frente al lago Ness”

-“No entiendo nada, ni mucho menos a donde quiere llegar con todo esto”

-“Esa escuela tuvo muchos alumnos John: artistas, intelectuales y algunas personalidades de la nobleza de la época: Raoul Loveday, Lord Tankerville, el español Don Miguel Santa y el mejicano Don Jesús de Medina entre otros. ¿Conoce usted a alguno de ellos John?”

-“No, lo siento, no nos han presentado”

La mujer rió de buena gana- “Naturalmente, ninguno de ellos se dedicó al show business y todos ellos llevan muertos décadas. Considerándolo es difícil de creer que hayan cruzado ustedes sus caminos ¿no le parece?”

-“Siendo así ¿a qué viene todo esto?”

La mujer guardo silencio durante unos segundos. Se puso en pie y desapareció más allá del Angulo de visión que permitía el diván. Dirigió sus pasos hacía el armario donde John, el presentador, había tenido la precaución de disimular en un doble fondo una pequeña nevera metálica. La utilizaba como minibar. La mujer la abrió: pequeñas botellas de vodka, ginebra y whiskey de Tenessy, y un frasquito de cristal sin etiquetar tintinearon, preguntó acerca del contenido de la cuarta botella.
El presentador de espaldas giró la cabeza en dirección a ella- “Es absenta” –dijo- “¿cómo supo lo del doble fondo?”

La mujer volvió con dos vasos de whiskey, tendió su brazo hacia él y le ofreció uno cortésmente. La inminente amenaza del arma había desaparecido.


-Sé muchas cosas Johnny

sábado, agosto 20, 2005

Two for the show... (2)

La sala permaneció sumida en un silencio sepulcral: no se oyó una tos, no cayó una mota de polvo en los largos segundos que siguieron.

Un trato sencillo: una historia a cambio de un satánico número de millones. ¿No era acaso una oferta lo suficientemente tentadora? ¿No era un precio más que razonable por la triste intimidad de una vida anónima?

Al parecer no era suficiente: no se firma un pacto con el demonio solo por dinero, el público lo entendía así y el silencio imperante en la sala lo probaba. Claro que podría ser que a aquellas personas se les pasara por alto la obscenidad misma de la proposición y esperarán ver crecer la suma antes de vaciar sus experiencias, sentimientos y emociones ante los millones de espectadores que los observaban; también es posible que no tuvieran nada que ofrecer o... bueno, quizá no querían levantar la voz porque temían ser expulsados por el inflexible equipo de seguridad del programa.

En cualquier caso el silencio se hizo incomodo y el presentador fue consciente de ello y actuó en consecuencia- “A continuación señoras y señores daremos paso a unos consejos publicitarios de nuestros fieles patrocinadores”


La puerta de su camerino estaba al final del multitudinario pasillo. Entró como alma que lleva el diablo en pos de la paz de ese rincón privado. Corrió más allá de las maquilladoras, levantadas en pie de guerra con su potro de torturas ambulante; atravesó al pedante equipo de guionistas de interminables folios rancios; saltó sobre el infranqueable muro de admiradoras poniendo cuidado en taparse los oídos como protección ante el irritante sonido de sus peticiones; el último obstáculo lo encarnaba el abogado de su ex-mujer, un tipo escuálido y enfermizo al que derribó de un demoledor puntapié en el estomago. Alcanzada la meta, la puerta se cerró tras él con gran estrépito, las palabras grabadas en la placa de oro no daban lugar a equivoco: Satán, no pasar.

Ya en la intimidad de su santuario se recostó en un diván dispuesto allí para tales ocasiones y encendió su pipa. El humo se elevó suavemente por encima de su cabeza: pequeñas volutas de vapor o largos hilos de seda transparente oscilando, haciéndose uno con la atmósfera cargada de su camerino. En toda pauta se esconde un significado –pensaba, y deseó ser un piel roja y conocer el lenguaje oculto con el que le hablaba el fuego.
Fue entonces cuando se percató de que no estaba solo en aquella habitación:

-“Hola” –una voz de mujer vibró con sensualidad en el aire viciado.
-“¿Quién es usted?” –preguntó el presentador tal y como se incorporaba.
-“No me conoce y es mejor que siga siendo así, pero si quiere puede llamarme Violeta”
-“¿Eres una puta?”
La mujer estaba al otro lado de la habitación, sentada en el tocador en sombra, toda ella cubierta por una aparatosa gabardina azul y un caro sombrero de ala ancha; cruzó las piernas y unos zapatos negros trazaron la estela de un cometa peligrosamente cercano. Acerco su rostro a la luz, sus facciones se hicieron visibles: era hermosa.
-“No” –contestó.
-“Lo lamento “–el presentador se puso en pie y le indicó la salida- “no sé como ha conseguido entrar aquí pero le ruego que se marche, he venido a descansar y a penas quedan unos minutos antes de que se encienda la jodida luz roja y tenga que volver al trabajo”
-“Usted no va a ir a ninguna parte en los próximos minutos Señor Satán”
El cañón metálico que asomaba de una de las mangas de la gabardina llamó la atención del presentador.
-“¿Qué es lo que quiere?”
-“Haga justo lo que yo le diga y no tendrá que preocuparse de que mi amiguita se dispare”

El presentador sonrió amargamente para sus adentros: aquella mujer conocía el lenguaje del fuego y estaba dispuesta a hacérselo aprender por las malas- “Es irónico ¿sabe?”
-“¿El qué?” –preguntó la mujer.

-“Ahora mismo me estaba peguntando dónde demonios está el infalible equipo de seguridad que contraté”

viernes, agosto 19, 2005

One for the money... (1)

La estridente sintonía fue accionada y de súbito, como obedeciendo a una orden divina, la luz se hizo en el gran plató de televisión.

Una ola de aplausos recibió al alegre presentador que entró sin sutilezas y se colocó bajo los focos:” Hola, hola, hola mis queridos amigos y buenas tardes. Sean bienvenidos una tarde más, un día más, a su cita diaria e inexcusable con su infernal maestro de ceremonias. Antes de nada quería agradecer a nuestro equipo técnico la enorme labor que llevan a cabo para que cada día puntualmente podamos, si ustedes nos lo permiten, colarnos en sus casas y llevarles todo lo necesario para escapar de la monotonía de sus vidas"
Por todo en derredor el entusiasta publico que abarrotaba la sala irrumpió en sonoros aplausos, la espontaneidad asomó en silbidos y vítores, el sonriente presentador alzó la mano con suavidad para pedir silencio: “Hoy...”- hizo una pausa mientras los miembros de seguridad desalojaban a los descontrolados alborotadores – “Hoy es un día especial para todos nosotros querido público, hoy... ¡¡Alcanzamos nuestro programa número 666!!”
De nuevo el estruendo de aplausos de un publico casi unánime hizo temblar la sala –“Quería...”-el presentador volvió a detenerse mientras el equipo de seguridad invitaba a abandonar sus asientos a los individuos que habían manifestado su absentismo en la última explosión de júbilo. “Quería, por encontrarnos todos reunidos aquí y por ser este un programa tan especial, prestar también especial atención a las preocupaciones que atañen a los estimados espectadores que hoy nos acompañan. Si algún miembro quiere expresarnos sus pensamientos puede levantar la mano en cualquier momento y nuestras azafatas le acercaran un micrófono tan rápido como les sea posible, en cuanto a nuestros teleespectadores solo tienen que marcar el número que tienen en pantalla, una operadora atenderá sus llamadas y les pondrá en línea directa con el programa”

“¿Y bien? ¿Quién será el primer voluntario? “-el publico se mantuvo en silencio, el luminoso que pendía sobre sus cabezas así lo había decretado, tan solo un pobre despistado erró el momento y profirió un aplauso que resonó triste en el aire, segundos después su autor fue expulsado por un equipo de seguridad celebre por no dejar pasar una.


En el centro del escenario la figura del presentador se alzaba regía y paciente, en su rostro se encontraba el único rasgo que delataba su diabólica naturaleza: eran dos discretas protuberancias que brotaban a ambos lados de su frente. Cuando escrutaba el horizonte sus pequeñas astas amenazaban la deslumbrante luz de los focos y formaban un profundo abismo bajo sus cejas.
El presentador dirigió la atención a un extremo del escenario por el que una azafata de abundante escote y escaso pudor meneaba su trasero en dirección al showman. “Eva” –habló a la azafata- “hoy estás radiante querida”- la azafata hizo una reverencia un tanto artificial pero de precisión milimétrica mil veces ensayada, mientras dejaba escapar una risilla; en sus manos portaba una bandeja metálica con un sobre dorado. El presentador cogió el sobre –“ya puedes retirarte preciosa”-cargando con una sonrisa tan gravosa como su propio cuerpo la azafata desapareció en la oscuridad, perdida en el eco de sus contoneantes pasos.

El presentador extrajo un trozo de papel del sobre dorado- “Señoras y señores tengo en mis manos un cheque en blanco por valor de 666 millones. Este cheque puede ser suyo si se animan a prestar testimonio y ofrecernos un pedacito de su intimidad ¿qué me dicen a eso?”

jueves, abril 21, 2005

La bestia pop

Allá donde la memoria colorea a capricho los maltrechos instantes de los que trata nuestra vida, ninguno de nosotros podría decir sin alcanzarse, que en sus cromáticas manos se adivina una intención materna, que nos odia con la mentira y nos ama con el olvido.

Allá donde la bruma negra que habitamos en sueños se disipa, habita mi héroe: La gran bestia pop.

Allá en lo profundo, donde los dioses reposan, la bestia danza. Al amparo de una oscuridad primigénia.
Sin llegar a rozarle siquiera un destello.

Mi idolo es la gran bestia pop, porque él nada sabe ni le importa. Baila sobre el mundo con un asta sin bandera y un corazón muerto en el puño.

"¡Yo no tengo idolos!" -grita. Mientras de sus manos precipita la roja sangre de quienes le observaron desde arriba.

"¡Mi idolo soy yo!"

"¡Mi idolo soy yo!"


Mi heroe es la gran bestia pop
Que enciende en sueños la vigilia
Que antes que cuente diez, dormirá...

miércoles, diciembre 15, 2004

Zanjando el tema (3)

En el apartado médico de mi investigación cabe destacar el asombroso trabajo realizado por el prestigioso equipo de cientificos (formado por un solo hombre, yo mismo) que se ha encargado de revisar física y mentalmente a los individuos que conforman el fenómeno, objeto de análisis que nos ocupa. De manera resumida os hago participes de sus relevantes conclusiones omitiendo complicadas definiciones técnicas para hacer su lectura más clara y fluida:

"No son pocas las dificultades con las que nos hemos encontrado en nuestra incansable busqueda del origen de este mal de nuestro tiempo (...) Debido a la apabullante variedad de procesos sintomáticos padecidos por el jugador de rol hemos concluido que el rol es la respuesta de sus vulnerables cerebros ante traumas y complejos prévios de muy diversa indole. Es pertinente, por tanto, la identificación de cada uno de estos complejos a traves de su reflejo en el juego.

Para ello, mi equipo y yo, hemos desarrollado una catalogación de tipo orientativo en la que recogemos algunos de los casos traumáticos de aparición más frecuente entre jugadores, en los que quedará patente de forma clara y concisa su denominación y correspondiente materialización en lo que a elección de carácteres se refiera. Para este estudio hemos contado con la colaboración de profesionales célebres en los campos de sicología y siquiatría, que en función de las respuestas de jugadores de rol recogidas en formularios y contrastadas con sus historiales clínicos les han llevado a descubrir estas reveladoras conexiones:


Grupo 1: estenosis fálica. Esta enfermedad consistente en la tenencia de un organo genital de dimensiones reducidas, tiene su reflejo en el jugador de rol en su predilección a la hora de escoger personajes con algún tipo de tara física (malformaciones, enanismo...) Denota en el individuo su afán por demostrar al mundo que el tamaño rídiculo de su órgano sexual no le impide mantener relaciones sexuales satisfactorias.

Grupo 2: autonihilismopatia. Tras largos años de aislamiento y anonimato el sujeto comienza a preguntarse si su consciencia tiene reflejo material en este plano de realidad. Aterrado ante la revelación que el analisis de su entorno más próximo pone al descubierto decide tomar cartas en el asunto asumiendo su ineptitud a la hora de desarrollar un "yo" creible y depositando todos sus esfuerzos en la recreación física de un personaje, la mayoría de veces grotesco, que supla sus necesidades más básicas de relación, llamando la atención de ese mundo que parece olvidar su presencia.

Grupo 3: fetichismo crónico. El paciente victima de una carencia afectiva que le viene marcando desde la infancia, adopta un objeto al que dota de personalidad como principal vehículo de sus emociones y sentimientos más profundas. A través de sucesivas partidas supervisadas se ha puesto de manifiesto que estos jugadores mantienen un comportamiento reincidente en cuanto a la elección de equipo de defensa, vestimentas, etc... Se ha observado, tambien, que de ser privados de estos objetos desarrollan una actitud no exenta de paralelismos con el síndrome de abstinencia llegando a experimentar placer de tipo sexual en el momento en que el objeto le es devuelto.

Grupo 4: armarismo. No habiendo superado aun la etapa de adolescencia en la que sus preferencias sexuales quedan patentes, el jugador de rol encarna en la ficción a personajes del sexo opuesto y, en la mayoria de los casos, de una promiscuidad extrema. Existen dos teorías acerca de la naturaleza de este comportamiento: la primera parte de la fijación que un alto porcentaje de los enfermos muestra respecto el tema de pasarse entre las piernas a sus compañeros de partida; la segunda de ellas se basa en la ignorancia total o parcial que en materia de sexo suelen tener estos jugadores. En ambos casos el rolero armarista se reconoce por su caminar innegablemente ambiguo sean cual sean sus inclinaciones o el campo de batalla"


Hasta aquí nuestro estudio sobre otro de los grandes males que corrompen nuestra sociedad. Poco queda en el tintero; una vez más habeis sido avisados sobre las consecuencias que la filiación a estos cada vez más numerosos grupos de individuos automarginados puede acarrearos. Ya es hora de que todos abramos los ojos, el rol tiene que ser apartado de nuestra juventud cuanto antes. Es trabajo de todos que el mundo de mañana esté poblado por seres humanos racionales, por personas con conciencia de si mismos y de la incertidumbre de su entorno, con capacidad decisoria autónoma e incondicionada y voluntad para hacer frente a la realidad y no a un simulacro barato de esta. ¡Por eso os digo que el rol tiene que ser considerado como lo que siempre ha sido: un opio adolescente!. ¡¡En las próximas elecciones teneis que dejar clara vuestra postura ante el resto del pais, votad 'sí' a la vida y 'no' al rol!! ¡¡Votadme!!
¡¡Votad al Hombre!!