jueves, abril 21, 2005

La bestia pop

Allá donde la memoria colorea a capricho los maltrechos instantes de los que trata nuestra vida, ninguno de nosotros podría decir sin alcanzarse, que en sus cromáticas manos se adivina una intención materna, que nos odia con la mentira y nos ama con el olvido.

Allá donde la bruma negra que habitamos en sueños se disipa, habita mi héroe: La gran bestia pop.

Allá en lo profundo, donde los dioses reposan, la bestia danza. Al amparo de una oscuridad primigénia.
Sin llegar a rozarle siquiera un destello.

Mi idolo es la gran bestia pop, porque él nada sabe ni le importa. Baila sobre el mundo con un asta sin bandera y un corazón muerto en el puño.

"¡Yo no tengo idolos!" -grita. Mientras de sus manos precipita la roja sangre de quienes le observaron desde arriba.

"¡Mi idolo soy yo!"

"¡Mi idolo soy yo!"


Mi heroe es la gran bestia pop
Que enciende en sueños la vigilia
Que antes que cuente diez, dormirá...